lunes, 17 de enero de 2011

Esos pobres conductores de autobús.



Siempre que cojo un vehículo de transporte público me compadezco de ellos.
Por el nivel de estrés que pueden llegar a tener, pero hoy me he dado cuenta que la compasión interna mental de mi cerebro activada es tan solo un mísero porcentaje de lo que realmente sufren.

La verdad, me tocaron los ovarios de muy mala manera. Podría ser una anécdota pero desde mi punto de vista pasó de anécdota a NEGRO. Me explicaré.

Han hecho llorar a mi madre. Sí. Una parejita normalita en el bus. Lo sé suena irrevelante.

Tanto mi madre como yo, cogimos el bus 46 GÉNOVA destino el Terreno en la parada del antiguo Hospital Son Dureta dirección hacia el centro de Palma, sobre las 10 y media pasadas de la mañana este sábado día 15 de enero de 2011.

En cuanto subí pagué con mi tarjeta del bus la tarifa exigida, que incluye el poder transportarme en el vehículo, mantener formas de conducta y respetar al resto de pasajeros, recibiendo de ellos el mismo fin.
Vi dos asientos vacíos al final del autobús. Nos sentamos allí. ¿Lo malo de esos asientos? Había una parejita "ñoñosa" hablando en tono alto. Decidí hacer lo correcto, ignorar, peero todos sabemos lo dificilísimo que es aguantar a una parejita ñoñosa enana durante bastante tiempo, estando espalda contra espalda y para colmo, aumentando su nivel de ñoñosismo por momentos como si hubiese semana de doble experiencia en el Aion.

Refiriéndome a la expresión "ñoñoísmo"  tiene relación alguna con acaramelismo, pero la diferencia es que con el ñoñismo se acaba molestando a todos los componentes cercanos a 20 metros de ese acto, y mucho peor si es dentro de un espacio cerrado, en este caso un autobús.

La razón de vergüenza ajena al ver ese acto es muy simple, si estás sentado delante de una pareja con ese modo activado recibirás patadas, golpes y grititos con voz de pito que resonarán en cada esquina del pobre autobús haciéndote pensar por qué no compraste unos auriculares capaces de meterse hasta en el interior del oído para no oir ese tipo de memeces; también oirás, por desgracia, sobeos y gilipolleces en un tono ligeramente más alto de lo normal sin llegar por un mínimo porcentaje al grito, con un escenario de sobeo mutuo empotrándose contra el cristal casi rompiéndolo dejando por los suelos cualquier video amateur de redtube.

Mi madre después de un larguísimo rato después de recibir incontables empujones y patadas en su espalda mencionó: "Yo no aguanto más vámonos a otro asiento", a lo que yo le respondí "no mama, nos quedamos aquí y punto". Esto no sé como pudo sonar a burla, ya que automáticamente la guarrilla sentada detras mía (no sé su nombre por lo que este adjetivo queda perfecto para mencionarla) comenzó a burlarse de mi madre. Se me encendió la vena, pero decidí aguantarme como persona coherente que soy (o intento ser) e ignorar su estúpido afán de parecer "guay" por estar en un sitio público a punto de ponerse a realizar el coito ahí mismo con su novio para luego fardar con sus amistades.

Largos minutos pasaron y la guarrilla con su novio con problemas severos de acné no paraban. También me impresionó que nadie del autobús (mayoría mujeres y ancianos) dijera nada, cuando estos son los primeros en empujarme cuando voy en bici en camino de un carril bici con la excusa de que no estoy en uno de ellos. 
Como es lógico no aguanté, me giré y les dije: 
-Podriais parar de una puta vez? Estáis en un lugar público y no paráis de molestar, un maldito sábado a las 11 de la mañana.
La guarrilla me mira con cara de asco y me suelta, así tan pancha:
+QUIÉN ERES TÚ PARA DECIRME QUE TENGO QUE HACER? PODRÍAS NO INSULTAR VALE? 
Aquí con todo el cariño del mundo y mi mala ostia bien encendida decidí quedarme a gustito al ver un ser con tal deficiencia mental severa y suelta por las calles.
-Estás en un lugar público molestando a todos.
+PUES YA QUE ESTOY EN UN LUGAR PÚBLICO HAGO LO QUE ME DA LA GANA.
-Estás molestando.
+¡DE QUE VAS NIÑATA DE MIERDA!
-¿Perdona? ¿Me estás diciendo que te he estado insultando? ¿Pero tú te estás escuchando?

En estos momentos mi madre estaba gritando histérica, de tantas patadas que recibía en la espalda, aparte del problema de corazón que tiene toma medicación, por lo que me estaba poniendo tensa por momentos.

+¡NO ERES NADIE PARA DECIRME QUE HAGO!
Perdona? Te diré algo guarrilla, Cuando subí en ese autobús pagué MI DERECHO a sentarme en el sitio que me diese la gana.
Con ese dinero PAGUÉ el derecho a permanecer CALLADA para NO MOLESTAR  a la gente que usaba el autobús CONMIGO, porque no es mi autobús, es el autobús DE TODOS.
Asi que NADIE tiene que aguantar a un ZORRÓN como tú a punto de realizar el coito a las 11 de la mañana en un autobús un sábado.

No recuerdo muy bien que pasó después, porque estaba haciendo más caso a mi madre que estaba bajando por la otra puerta a ese ser con carencia de educación.
-Hija bajemos en esta, ya me temía que contestaras.
-Vale mama, pero no es culpa mía aguantar a dos personas MOLESTANDO a todo el autobús.
-No hija, si en eso te doy la razón.

Como mi madre estaba tensa cuando bajó del autobús seguía gritando de por qué me habia metido en esa pelea, que esa guarrilla tenía la cara de estar a punto de pegarme y mil barbaridades más.
Antes de bajar, la guarrilla seguía insultandome por lo que decidí girarme, mirarle a los ojos y decirle delante de todo el mundo: Niña, das vergüenza. 

En cuanto me bajé saludé al conductor y éste me dedicó una sonrisa y siguió con su trayecto.
Aquí tan solo pienso: ¿Tanto os cuesta, en un puto autobús respetar al resto de la gente? ¿Tan dificil es? Esta vez contesté yo, y siempre lo hago. ¿Por qué la gente no hace nada cuando el bienestar en un autobús es un derecho al pagar la tarifa para subirse en él? No lo entenderé.

Pobre conductor, pensé. Yo me he topado con un personaje así a veces, pero ellos que trabajan cada día tienen que aguantar a subnormales y deficientes que actúan de forma vergonzosa. Incluso niños pequeños, y no pueden hacer nada. Si eso a veces les he visto levantarse y decirles cosas como: En cuanto se baje esta chica te sientas tú aquí, o como una vez que el autobús 10 de Son cladera decidió quedarse parado como unos 10 minutos en la zona del polígono dejando claro que o bajaban los dos niñatos que no paraban de molestar o no reanudaba la marcha.

Lo gracioso es que no acaba aquí, sino que después de bajarnos del autobús, después de estar delante de la estación de tren, metro y tib, de saludar a un buen amigo mío y hablar sobre una sesión futura de fotos y sacar el billete de tren para ir al festival park...
¡Aún estaba detrás mía la guarrilla con su novio! ¡Vacilando! ¡A gritos dentro de la estación!, y ésta al ver como la ignoraba se fue esta vez acaramelada con su noviete, que éste me miraba con cara de impotencia y vergüenza.

¿La conclusión? una mala experiencia para mi madre, que por primera vez después de bastante tiempo salíamos por la mañana a pasear a un centro que nunca había ido se hizo añicos. Se le quitó las ganas, mientras lloraba en el tren.

Gracias a un zorrón con su noviete con problemas de acné molestando a la gente en el autobús, y que en ese autobús el resto SÓLO MIRABA, no hacía nada, bueno sí, mirar con cara estupefacta como yo reclamaba un derecho para ellos. Se nota que a eso no están acostumbrados.

Puede que vuelva a ver a esa guarra andante por la calle, Palma es una ciudad pequeña, pero lo único que haré será verla con cara de lástima. Y conociendo a este tipo de chusma que se revelan en nada cuando creen sentirse insultados, no tendré ningún problema en recordarle la vergüenza ajena que da.
No sé cómo este tipo de personaje llegan a ser algo en esta sociedad, es otra de las dudas que tengo en mente, o de cómo no reciben ningún castigo y siguen tan campantes haciendo cosas así a la vista de todos consiguiendo molestar a toda persona cercana.

Sinceramente de quien siento lástima es por el novio, el permaneció mudo todo momento y con cara de arrepentimiento, no sé ni como puede salir con una petarda andante como esa.
Si algún día llega esa guarrilla a leer esta entrada de milagro, estaré encantada de leer su opinión, o como dice ella "derecho a hacer lo que me dé la gana porque yo no era nadie para decírselo". 
Pero lo que más me sorprenderá que personajes como ésta lleguen a tener un futuro, pero bueno, cualquiera es capaz de aprender a hacer felaciones.

3 comentarios:

juanB dijo...

Hola, soy el hígado de Jack


No todos entienden el amor como tú. No va del Wow y la cultura. O sí. Pero tu caso no es el de todos.

En España se vive con gracia y con sal, hazte la idea de lo que se respira en el ambiente.

Saludossss, cuida a tu madre, que tal vez llorara por ver qué manera de ver el amor en el mundo tienes. Con qué hubieras hecho un par de 'espasmos' como los que hacen los seres corrientes del autobús, esos dos se habrían llenado su barriga de buitres enamoraos cutres. Sé mas lista 'coño'

Hay hombres que no saben intermediar peleas de gatas, yo sí lo habría hecho


Te cuidaaaas¡

juanB dijo...

Ah, el conductor te habría oido gritar. No se ve toda la escena desde el retrovisor


Nunca. Solo suscitaryas

juanB dijo...

http://www.cuantarazon.com/100873/todo-un-patriota


viaja,