miércoles, 27 de enero de 2010

Persona, no gente.




La culpa, maldita mujer, si esa, la que nos susurra cada día a los oídos y nos advierte de nuestros fallos en vez de felicitarnos por nuestros premios..

Esa maldita doña aguafiestas, con su soberbia y prepotencia mirándonos encima del hombro y tiene la gran cara de mirarnos a los ojos y repetirnos una y otra vez lo mismo, dándonos su mano para ella consolarnos de mala forma llevándonos a un mundo solitario, sin eco para curarnos.

Hace tiempo apareció en esos lares una dama preciosa, iba vestida de un color inapropiado para aquel mundo solo lleno de gente, será por eso que todos se giraron al verla.

No sé como paso, pero aquel día a culpa se le bajaron los humos, a lo mejor porque esa dama inapropiada para aquel mundo la ignoró, o porque vino sin invitación.

Sin pensárselo dos veces ésta se acercó hasta culpa y le pegó una bofetada, sin miramientos.
Mientas culpa aún se recuperaba del shock, Inapropiada, así es como la llamé, me tendió la mano, esperando. Eso me llamó la atención. Vienes hasta aquí, le pegas una bofetada y no me pides ayuda ni a mí ni a nadie, solo me tiendes la mano y no me exiges nada por "salvarnos" de esa soberbia mujer?

Ella esperaba que aceptara, no me obligaba. Culpa se levantó y la amenazó con convencer a la gente del mundo que la odiaría, ella hacia oídos sordos esperándome.
Culpa no lo soportó mas, rodeada de miles de gentes comenzó a gesticular gritos y miradas de odio hacia Inapropiada. Lo increíble es que no se sabia la impaciencia de Inapropiada, era mucho más corta que la de Culpa. Se giró y le dio un puñetazo.

Ahí no me miró, se dio la vuelta y comenzó a irse. Culpa la iba a atacar por la espalda. Yo me levante y le di una patada, me había cansado de tantas tonterías.

Inapropiada sonrió y siguió andando, decidí seguirla.
-Por qué yo?- Insistí.
-Porque tienes los pies en la tierra.- me respondió.

Llegamos a un camino que se separaba en dos, ella se fue por uno. Las dos lo sabíamos, no hacía falta que la siguiera y que ella a mi tampoco, no hacía falta tanta dependencia, con vernos de vez en cuando bastaba.

Tal como apareció, desapareció por aquel camino mientras tanto yo algo mareada y patidifusa seguí por el otro.

Ah, me olvidaba, al final me dijo su nombre, se llama Inteligencia, de vez en cuando me la encuentro por estos lares.


[Emma, fuiste mi inspiración]

2 comentarios:

°Emma° dijo...

Kutor!

Heermooosa... creo que no hay mayor halago para mí que ser de inspiración..
.... No tengo palabras...
Estoy en shock

GRACIAS!
Dios... Gracias!!

Nooooo, GRACIAS!
Esto está increíble, me encantó y al final leer q te inspiré... ufff...

No tengo mas palabras!

Sergio L. dijo...

wow, escribes super bien!!
enhorabuena!
^^